La lengua de los delfines puede adoptar una forma "acanalada", lo que permite a las crias mamar impidiendo que se mezcle la leche materna con el agua salada.
Es prodigiosa la empatía y comunicación que estos animales pueden mantener con el humano, de esta especial relación surge la delfinoterapia, con la que actualmente es posible tratar a niños con discapacidades psíquicas y sensoriales, así como también personas en periodos de rehabilitación de adicciones tales como el alcohol o las drogas.
